BENEFICIOS DE VENTILAR EL HOGAR

El ser humano necesita respirar porque tiene una serie de beneficios para la salud, de la misma forma, una casa necesita ser ventilada para estar saludable y ofrecer una correcta salud y bienestar a las personas que habitan.

Para sanear una casa es indispensable ventilar todos los días. Una mala ventilación junto a una climatización deficiente, puede tener consecuencias sobre la salud de las personas.

Hay tres tipos de contaminantes interiores 

-Partículas como el polvo, los caros, el polen, el pelo de los animales. Las de menor tamaño son las más perjudiciales ya que pueden llegar hasta los bronquiolos a través de los pulmones.

-Contaminación química como el CO2, CO, benceno, formaldehídos. Provienen de calderas, cigarrillos, pinturas, plaguicidas, muebles, material de construcción. Los efectos son a largo plazo.

-Agentes biológicos como los virus, moho, hongos. Pueden causar reacciones alérgicas como asma o rinitis, enfermedades infecciosas como la gripe, la tuberculosis o la varicela.

¿Cómo ventilar la casa?

-La mejor manera de ventilar la casa es con la corriente de aire cruzado. Se hace con las puertas y ventanas abiertas que se encuentran en lados opuestos de la casa. Con este método se crea una diferencia rápida de temperatura y de presión y así se puede reducir el consumo energético para volver a calentar la casa de nuevo.

-Se recomienda ventilar entre periodos de 10 a 20 minutos al día. Depende de la época del año se puede hacer varias veces al día. De esta forma ayuda a liberar humedad y malos olores.

-Después de cocinar, lo ideal es cerrar las puertas y abrir las ventanas ya que el vapor de la plancha, el salpique de aceites quedan impregnados en muebles, paredes y utensilios.

-En el baño después de las duchas se acumulan gases y humedad, se debe ventilar para que se alejen los olores y se evite la proliferación de hongos producidos por la humedad.

-En los dormitorios el momento más propicio para ventilar es por la mañana. Se recomienda una media hora diaria ya que nos pasamos entre 7 y 8 horas durmiendo y la habitación debe estar libre de olores y con una buena temperatura para tener un buen descanso. No hacer la cama después de levantarse. Se debe de esperar un rato porque así la ropa de cama se ventila mejor. 


Ventilar la casa es el gesto más sencillo que mejor cuida tu salud.